Tiene mucho que ver con dónde está situada Japón en el planeta. Que Japón sea uno de los lugares en donde más volcanes hay tampoco es casualidad, y está directamente relacionado. Las más de 3.000 islas e islotes de Japón se sitúan en una franja de 3.700 kilómetros sobre el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico. Este es el motivo por el que en el país del sol naciente se producen más de 5.000 movimientos sísmicos al año,siendo percibidos por el hombre unos 1.000 al año, aunque sólo unos pocos son violentos. Puede que no parezca mucho, pero la media es de 2 a 3 terremotos perceptibles al día…
Pero vamos con lo principal… ¿Qué es el Cinturón de Fuego del Pacífico o el Anillo de Fuego del Pacífico? Se trata de un inmenso anillo situado en las costas del océano Pacífico, y cuenta con algunas de las zonas de subducción de placas más importantes del mundo. Es decir, cuando una de las placas tectónicas de las que está compuesta la litosfera se hunde debajo de otra, a una velocidad aproximada de 2,5 cm al año.
Además de la costa americana, el Anillo de Fuego del Pacífico recorre Rusia, Japón, Taiwán, Filipinas, Indonesia, Papúa Nueva Guinea y Nueva Zelanda. Esto se debe a que el lecho del océano Pacífico reposa sobre varias placas tectónicas que están continuamente en movimiento, chocando y produciendo movimientos sísmicos como resultado de la liberación de tensión. El anillo se extiende por una zona de 40 000 km, con el 75% de los volcanes activos del mundo. Alrededor del 90 % de los terremotos del mundo se producen en países sobre este gran anillo – con forma de herradura, por otra parte.
Gran parte de Japón, la mitad norte, se asienta sobre la llamada placa de Ojotsk, limítrofe con la placa Norteamericana, la placa Amuria, la placa Filipina, la placa Pacífica y la placa Euroasiática. Por este motivo Japón es uno de los lugares con más movimientos sísmicos del planeta y con una gran cantidad de volcanes activos. De hecho, una tercera parte del terrenos del país es de origen piroclástico (material volcánico expulsado a través de la columna eruptiva).
